1 – Evitar el burnout es esencial en el compromiso con los colaboradores
El exceso de trabajo nunca es bueno, y más si las tareas a ejercer son agobiantes. Por ejemplo, en atención al cliente, es fundamental que el colaborador esté tranquilo y se sienta a gusto con la empresa. Caso contrario, podrá ser perjudicial, tanto para su salud física y mental como para la misma organización. El burnout -o síndrome del trabajador quemado- ha aflorado aún más en la época de la pandemia por Covid-19 y, hasta el día de hoy, es una de las grandes causas de renuncia. ¿Cómo evitarlo? Comprometiéndote con el bienestar de los empleados.
2 – Capacitación y posibilidades de ascenso dentro de la empresa
¿Quedar “estancado” en un puesto laboral? ¿Qué la empresa no brinde capacitaciones para poder realizar mejor el trabajo? ¿Qué el ascenso interno no sea posible y solo se contrate gente nueva para ocupar cargos de mayor rango? Estas pueden ser causas que provoquen que los colaboradores se sientan relegados y busquen otro empleo. Capacitar a los empleados es importante para el crecimiento de la empresa y para el fortalecimiento personal.
3 – Compromiso a través de la retención de talentos
Y esto va ligado al punto anterior, involucrando a la capacitación y añadiendo al seguimiento por parte del departamento de Recursos Humanos -o de quien se encargue del tema-. En empresas tecnológicas, es muy común la rotación laboral y a los reclutadores se les hace muy difícil la tarea de encontrar nuevos talentos para que se sumen a una empresa. Si, por ejemplo, los mejores empleados de tu negocio son quienes están comprometidos, no puedes arriesgarte a perderlos. Actualmente, los empleados se fijan mucho en factores extrasalariales a la hora de decidir dónde hacer una carrera laboral.
4 – Crear una fuerte cultura organizacional que motive y brinde resultados
La finalidad de la cultura organizacional es que los colaboradores vivan la promesa de marca de la organización. Que comparta los mismos principios culturales. Para que esto sea posible es importante que las empresas se adapten a las situaciones y cuenten con estructuras que no se atasquen, sino que ayuden a que todo fluya. Contar con colaboradores comprometidos, pero también con una empresa comprometida, contar con valores bien definidos, entre otros, son algunas características a tener en cuenta. Es así que la cultura de una empresa favorece a la unión de todos las partes que la conforman, y no solamente se apoya en los valores y creencias, sino también en los procedimientos y conductas de los líderes. ¿Qué pasa si la cultura no se transmite de la forma adecuada? Malos entendimos, reacciones no tan buenas, generación de un mal entorno laboral, comentarios negativos. Entonces, ¿Cómo hacemos para crear una cultura organizacional fuerte?
- Manteniendo una coherencia entre lo que se hace y lo que se dice.
- Creando una marca interna fuerte.
- Transmitiendo mensajes claros a todos los sectores de la empresa.
- Teniendo líderes adecuados que marquen el camino, acompañen y ayuden en caso de altibajos.
- Reconociendo el mérito de los empleados.
5 – Brindar soluciones a problemas personales y profesionales
En una empresa no solo hay problemas profesionales. Tratamos con personas, y todos, en algún momento, tenemos inconvenientes. Sean pequeños imprevistos o acontecimientos que requieran de algún otro tipo de sensibilidad y respuestas, una empresa debe saber lidiar con altibajos. Pensemos que, muchas veces, los empleados pasan más tiempo en la empresa que en su hogar, y ésta se vuelve un sitio de confianza. ¿Qué pasaría si ese amigo que tanto queremos, cuidamos y ayudamos, nos da la espalda en nuestro peor momento? Eso mismo puede sentir un empleado comprometido si, ante un inconveniente, la empresa no responde de manera adecuada. Si nos movemos al ámbito de problemas profesionales, la negociación y la escucha son importantes. Trabajar la empatía, el entendimiento y reconocimiento hacia el empleado será clave para demostrar ese compromiso que puede marcar la diferencia.